2689.- X DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.- Ciclo B.- El Señor es mi luz y mi salvaciòn, ¡a quièn temerè? El señor es la defensa de mi vida, ¿quièn me harà temblar? Cuando me asaltan mis enemigos, tropiezan y caen…(Sal 26 1-2)…Ya va a ser arrojado el prìncipe de este Mundo. Cuando Yo sea levantado de la Tierra, atraerè a todos hacia Mì, dice el Señor…(Jn 12. 31-32)…Domingo 07 junio 2015…


¿

Del Libro del Gènesis: 3, 9-15

Despuès de que el hombre yla mujer comieron del fruto del àrbol prohibido, el Señor Dios llamò al hombre yle preguntò:

“¿Dònde estàs?”

Èste le respondiò:

“Oì tus pasos en el jardìn y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me escondì”.

Entonces le dijo Dios:

“¿Y quièn te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del àrbol que te prohibì comer?” .

Respondiò Adàn:

“La mujer que me diste por compañera me ofreciò del fruto del àrbol y comì”.

El Señor Dios dijo a la mujer:

  ¿Por què has hecho esto?”.

Repuso la mujer:

“La serpiente me engañò y comì” .

Entonces dijo el Señor Dios a la serpiente:

“Porque has hecho esto, seràs maldita entre todos los animales y entre todas las bestias salvajes.

Te arrastraràs sobre tu vientre y comeràs polvo todos los dìas de tu vida.

Pondrè enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; y su descendencia te aplastarà la cabeza, mientras tù trataràs de morder su talòn”.

 

 

DEL SALMO. 129

Perdònanos, Señor y viviremos.

  Desde el abismo de mis pecados

clamo a Ti, Señor, escucha mi clamor,

que estèn atentos tus oìdos

a mi voz suplicante.

Si conservaras el recuerdo de las culpas,

¿quièn habrìa, Señor, que se salvara?

Pero de Ti procede el perdòn,

por eso con amor te veneramos

Confìo en el Señor, mi alma espera

y confìa en su Palabra; 

mi alma aguarda al Señor,

mucho màs que a la aurora el centinela.

Como aguarda a la aurora el centinela,

aguarda Israel al Señor,

porque del Señor viene la Misericordia

y la abundancia de la redenciòn,

y Èl redimirà a su pueblo

de todas sus iniquidades.  

De la Segunda Carta del Apòstol San Pablo a los Corintios: 4, 13-5, 1 

    Hermanos:

     Como poseemos el mismo espìritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, tambièn nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que Aquel que resucitò a Jesùs nos resucitarà tambièn a nosotros con Jesùs y nos colocarà a su lado con ustedes.

    Y todo esto es para bien de ustedes, de maneras que, al extenderse la gracia a màs y màs personas, se multiplique la acciòn de gracias para gloria de Dios.

     Por esta razòn no nos acobardamos; pues aunque nuestro cuerpo se va desgastando, nuestro espìritu se renueva de dìa en dìa. Nuestros sufrimientos momentàneos y ligeros nos producen una riqueza eterna, una gloria que los sobrepasa con exceso.

     Nosotros no ponemos la mira en lo que se ve, sino en lo que no se ve, porque lo que se ve es transitorio y lo que no se ve es eterno.

     Sabemos que aunque se desmorone esta morada terrena, que nos sirve de habitaciòn, Dios nos tiene preparada en en el Cielo una morada eterna, no construida por manos humanas.

Del Santo Evangelio segùn San Marcos: 3, 20-35  

     En aquel tiempo, Jesùs entrò en una casa con sus Discìpulos y acudiò tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decìan que se habìa vuelto loco.

     Los Escribas que habìan venido de Jerusalèn, decìan acerca de Jesùs:

    “Este hombre està poseìdo por Satanàs, prìncipe de los demonios, y por eso los echa fuera”.

     Jesùs llamò entonces a los Escribas y les dijo en paràbolas:

     “¿Còmo puede Satanàs expulsar a Satanàs?

     Porque si un reino està dividido en bandos opuestos, no puede subsistir.

    Una familia dividida tampoco puede subsistir.

     De la misma manera, si Satanàs se rebela contra si mismo y se divide,no podrà subsistir, pues ha llegado su fin.

     Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse sus cosas, si primero no lo ata. Sòlo asì podrà saquear la casa.

     Yo les aseguro que a los hombres se les perdonaràn todos sus pecados y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espìritu Santo nunca tendrà perdòn; serà reo de un pecado eterno”.

     Jesùs dijo esto, porque lo acusaban de estar poseìdo por un espìritu inmundo.

     Llegaron entonces su madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a Èl estaba sentada una multitud, cuando le dijeron:

    Ahì fuera estàn tu madre y tus hermanos que te buscan”.

    Èl les respondiò:

     “¿Quièn es mi madre y quiènes son mis hermanos?”.

     Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo:

    “Êstos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la Voluntad de Dios, èse es mi hermano, mi hermana y mi madre”. 

          

Esta entrada fue publicada en JESUCRISTO, EL GRAN DESCONOCIDO. JESUS Y CRISTO , EL MESIAS... y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s