2755.-Jueves de la XIX Semana del Tiempo Ordinario…Ciclo B… Abriò Dios las compuertas del Cielo e hizo llover sobre ellos el manà para que lo comieran; les dio un trigo celeste, y el hombre comiò pan de Àngeles…(Sal 77, 23-25)…Señor, mira benignamente a tus siervos y ensèñanos a cumplir tus Mandamientos…(Sal 118, 135)…Agosto 13 2015…


Del Libro de Josuè: 3, 7-10. 11. 13-17

En aquellos dìas, el Señor le dijo a Josuè:

“Hoy mismo voy a empezar a engrandecerte a los ojos de todo Israel, para que sepan que estoy contigo, lo mismo que estuve con Moisès.

     Ordena a los Sacerdotes que llevan el Arca de la Alianza que se detengan en cuanto lleguen a la orilla del agua del Jordàn”.

      Josuè les dijo a los israelitas:

     “Acèrquense a escuchar las Palabras del Señor, su Dios”.

      Y prosiguiò:

      “En esto conoceràn que el Dios vivo està en medio de ustedes y que destruirà ante sus ojos a los cananeos: El Arca de la Alianza del Señór de toda la Tierra va a pasar el Jordàn delante de ustedes y, en cuanto los pies de los Sacerdotes que llevan el Arca de la Alianza del Señor  de toda la Tierra toquen el Jordàn, las aguas que van hacia abajo seguiràn corriendo y las que vienen de arriba se detendràn, formando un muro”.

     Asì pues, el pueblo saliò de su campamento para cruzar el Jordàn,  encabezado por los Sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza. En cuanto èstos tocaron con sus pies las aguas del Jordàn (que baja crecido hasta los bordes todo el tiempo de la siega), las aguas que venìan de arriba se detuvieron y formaron un solo bloque en una gran extensiòn desde el pueblo de Adam, hasta la fortaleza de Sartàn; entre tanto, las aguas que bajaban hacia el Mar Muerto, desaparecieron por completo y el pueblo cruzò el Jordàn, frente a Jericò. Los  Sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza del Señor se detuvieron en medio del Jordàn, que habìa quedado seco, mientras todo el pueblo de Israel cruzaba por el cauce vacìo.

 

 

 

DEL SALMO. 113

Bendigamos al Señor.

Al salir Israel de Egipto, al salir Jacob

 de un pueblo bàrbaro, Judà fue Santuario de Dios,

Israel su dominio.  

Al verlos, el mar huyò,

el Jordàn se echò para atràs,

los montes saltaron como carneros

y las colinas como corderos.

¿Què te pasa, mar, que huyes?

¿Y a ti, Jordàn, que te echas para atràs?

¿Y a ustedes, montes, que saltan como carneros?

¿Y a ustedes, colinas, que saltan como corderos? 

Del Santo Evangelio segùn San Mateo: 18, 21-19, 1  

     En aquel tiempo, Pedro se acercò a Jesùs y le preguntò:

     “Si mi hermano me ofende, ¿cuàntas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?”.

     Jesùs le contestò:

     “No sòlo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”.

     Entonces Jesùs les dijo:

     “El Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores.

     El  primero que le presentaron le debìa muchos millones. Como no tenìa con que pagar, el señor mandò que lo vendieran a èl, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda.

     El servidor, arrojàndopse a sus pìes, le suplicaba, diciendo: `Ten paciencia conmigo y te lo pagarè todo`.

     El rey tuvo làstima de aquel servidor, lo soltò y hasta le perdonò la deuda.

     Pero, apenas habìa salido aquel servidor, se encontrò con uno de sus compañeros, que le debìa poco dinero. Entonces lo agarrò por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decìa: `Pàgame lo que me debes`.

,     El compañero se le arrodillò y le rogaba: `Ten paciencia conmigo y te lo pagarè todo`.

     Peero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metiò en la càrcel hasta que le pagara la deuda.

     Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignaciòn y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamò y le dijo: `Siervo malvado. Te perdonè toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debìas tù tambièn haber tenido compasiòn de tu compañero, como yo tuve compasiòn de ti?`.

     Y el señor, encolerizado, lo entregò a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debìa.

     Pues lo mismo harà mi Padre Celestial con ustedes si cada cual no perdona de corazòn a su hermano”.

       Cuando Jesùs terminò de hablar, saliò de Galilea y fue a la regiòn de Judea que queda al otro lado del Jordàn.

      

Esta entrada fue publicada en JESUCRISTO, EL GRAN DESCONOCIDO. JESUS Y CRISTO , EL MESIAS... y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s