2763.-SAN PÌO X.- Papa.-El Señor lo eligiò Sumo Sacerdote, le abriò sus tesoros y derramò sobre èl toda clase de bendiciones…Viernes de la XX Semana del Tiempo Ordinario… Ciclo B…Descùbrenos, Señor, tus Caminos y guìanos con la Verdad de tu Doctrina…(Sal 24, 4.5)…Agosto 21 2015…


Del Libro de Ruth: 1, 1. 3-8. 14-16. 22

En tiempo de los Jueces, hubo hambre en el paìs de Judà y un hombre de Belèn, llamado Elimèlek, se fue a residir con Noemì, su esposa, y sus dos hijos a la regiòn de Moab.

Muriò Elimèlek, y Noemì se quedò sola con sus dos hijos. Èstos se casaron con dos mujeres moabitas: una se llamaba Orpà y la otra, Rut. Vivieron allì unos diez años y murieron tambièn los hijos de Noemì, Malòn y Kiliòn, y ella se quedò sin hijos y sin esposo.

     Entonces decidiò abandonar los campos de Moab y regresar al paìs de Judà con sus dos nueras, porque oyò decir que el Señor habìa favorecido al pueblo y le daba buenas cosechas.

     Se pusieron, pues, en camino, para volver a la tierra de Judà. Entonces Noemì dijo a sus dos nueras:

     “Vuèlvase cada una a casa de su madre. Que el Señor tenga piedad de ustedes, como ustedes la han tenido con mis hijos y conmigo”.

     Ellas rompieron a llorar y Orpà besò a su suegra, Noemì, y se volviò a su pueblo; pero Rut se quedò con su suegra. Entonces Noemì le dijo a Rut:

     “Tu concuña se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuèlvete tù tambièn con ella”.

    Pero Rut respondiò:

“No insistas en que te abandone y me vaya, porque a donde tù vayas, irè yo; donde tù vivas, vivirè yo; tu pueblo serà mi pueblo y tu Dios serà mi Dios”.

     Asì fue como Noemì, con su nuera Rut, la moabita, regresò de los campos de Moab y llegò con ella a Belèn, al comienzo de la cosecha de la cebada.

 

 

 

DEL SALMO. 145

Alabarè al Señor toda mi vida.  

Dichoso aquel que es auxiliado

por el Dios de Jacob

y pone su esperanzaa en el Señor, su Dios,

que hizo el Cielo y la Tierra,

el Mar y cuanto el Mar encierra.

El Señor siempre es Fiel a su Palabra,

y es quien hace Justicia al oprimido;

Èl proporciona pan a los hambrientos

y libera al cautivo.

Abre el Señor los ojos de los ciegos

y alivia al agobiado.

Ama el Señor al hombre justo

y toma al forastero a su cuidado.

A la viuda y al huèrfano sustenta

y trastorna los planes del inicuo.

Reina el Señor eternamente,

reina tu Dios, oh Siòn, reina por siglos.   

Del Santo Evangelio segùn San Mateo: 22, 34-40

     En aquel tiempo, habièndose enterado los Fariseos de que Jesùs habìa dejado callados a los Saduceos, se acercaron a Èl.

     Uno de ellos, que era Doctor de la Ley, le preguntò para ponerlo a prueba:

     “Maestro, ¿Cuàl es el Mandamiento màs grande de la Ley?”.

     Jesùs le respondiò:

     “Amaràs al Señór, tu Dios, con todo tu corazòn, con toda tu alma y con toda tu mente. Èste es el màs grande y el primero de los Mandamientos. Y el segundo es semejante a èste: Amaràs a tu pròjimo como a ti mismo.

     En estos dos Mandamientos se fundan toda la Ley y los Profetas”·.

Esta entrada fue publicada en JESUCRISTO, EL GRAN DESCONOCIDO. JESUS Y CRISTO , EL MESIAS... y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s